Si te quieres echar unas risas, échale un vistazo a una de las tiras cómicas de Enjuto Mojamuto:
¡¡ Simplemente MEMORABLE !!
Is the 'Death of Reading' Narrative Wrong?
Hace 31 minutos
"Creo haber descubierto qué se necesita para ser feliz. Una vida tranquila en el campo, ... Después, trabajar, con la esperanza de que tal vez sirva para algo; luego el descanso, la naturaleza, los libros, la música, el amor al prójimo. En esto consiste mi idea de la felicidad. Y finalmente, por encima de todo, tenerte a ti por compañera y, quizá, tener hijos. ¿Qué más puede desear el corazón de un hombre?" Leon Tolstoy
Me gustaría hablaros de esta película. Es una de esas películas en las que te quedas ensimismado viendo pasar los créditos al final de la proyección dándole vueltas en la cabeza a lo que acabas de ver, sobre todo cuando la historia es una historia real. Al menos así me quedé yo cuando acabé de ver esta película. No se si es porque estoy a punto de entrar en los 40, edad en la que empiezas a plantearte cosas que nunca antes te habías planteado, como si has enfocado bien tu vida, o si eres realmente feliz, o si trabajas para vivir o vives para trabajar. No esperéis una película divertida, ni de acción, ni romántica, ni nada de eso. A modo de resumen (y por si te estás planteando verla si no lo has hecho ya), el joven e idealista Christopher McCandless (Emile Hirsch) abandona su vida en la civilización, deja sus posesiones y dona sus 24.000 dólares de ahorros a la caridad para poner rumbo a la salvaje Alaska.